La Fundación, junto a las entidades SFL y LOLA, organizó en marzo una protesta ante la Embajada de Irán por el brutal sometimiento de las mujeres en ese país.
Bajo un intenso temporal, la Fundación fue capaz de reunir el mes pasado, coincidiendo con la semana de la mujer que culminó en su Día Internacional, a un nutrido grupo de libertarios ante la embajada iraní en Madrid. La protesta, coordinada junto a las organizaciones Ladies of Liberty Alliance (LOLA) y Students for Liberty (SFL) contó también con el apoyo de un amplio grupo de mujeres y hombres iraníes, así como de bastantes representantes del Partido Libertario y otras entidades libertarias españolas. Entre los principales dirigentes presentes cabe destacar a la presidenta de la Fundación, Roxana Nicula, al presidente de SFL Madrid, Óscar Rollón, al secretario general de los libertarios españoles, Jorge Martín, y a la fundadora de la asociación Mujeres Libres de Irán, Sara Amiri.
Con la consigna «Mujer, Vida, Libertad» en español, inglés y persa, tomada de las incesantes concentraciones que se desarrollan en Teherán y otras ciudades iraníes, los manifestantes se propusieron expresar a las autoridades diplomáticas de ese país su repudio a la brutal represión que sufren en Irán las mujeres, junto a las minorías étnicas y sexuales y junto a los disidentes que se oponen al régimen teocrático de los ayatolás. Roxana Nicula recordó que Irán lleva ya cuarenta y cinco años de opresión desde que en 1979 se produjera la revolución liderada por Jomeini, que instauró una de las peores dictaduras de la historia de la humanidad. «Irán —dijo la presidenta de la Fundación— puede salir de esta pesadilla.
Ya demostró antes de la revolución islámica que puede ser un país próspero y libre, y volverá a serlo porque caerá el régimen supersticioso y oscurantista de los ayatolás». Señaló también que el Irán actual, estrechamente coordinado con los regímenes chino y ruso, constituye una amenaza para el modelo de libertades civiles que Occidente encarna, pero que el mundo entero anhela. Los concentrados recordaron a la joven Mahsa Amini, cuyo asesinato a manos de la policía moral del régimen, por no llevar bien colocado el velo, es una prueba del grado de fanatismo del régimen ultrarreligioso.
Expresaron también su exigencia de liberación de la premio Nobel de la Paz Narges Mohamadi, presa aún en las mazmorras del régimen. En representación de los manifestantes y de las organizaciones libertarias convocantes, Roxana Nicula y Óscar Rollón intentaron entregar al personal de la embajada iraní una carta al embajador de ese país, Reza Zabib, pero la legación diplomática ni siquiera se dignó a recibirles, por lo que la carta fue remitida por correo electrónico. Es el comportamiento habitual de los regímenes tiránicos que se niegan a dialogar con la sociedad civil tanto propia como de los países donde tienen representantes diplomáticos.
La Fundación considera una vergüenza que estos regímenes participen en organismos de Derechos Humanos en el sistema de Naciones Unidas. La concentración fue ampliamente cubierta por la agencia EFE, que envió a una redactora.



