Hace un año, el 30 de junio, falleció en Madrid, en su querido Madrid, el gran impulsor de la Fundación y uno de los intelectuales liberales más influyentes de su tiempo, Carlos Alberto Montaner. En su memoria, con el máximo respeto y tras recabar, por supuesto, el beneplácito de la familia, la Fundación ha instituido los Premios Literarios Carlos Alberto Montaner para el Avance de la Libertad, de periodicidad anual.
La primera edición, anunciada desde el pasado otoño, concluyó a finales de abril su plazo de recepción de candidaturas, fallándose los premios el 30 de junio, en el aniversario de la partida del añorado Carlos Alberto. De las cinco categorías del premio en esta primera edición, queda desierta la «A» (ficción: novela de más de cuarenta mil palabras).
Gana el premio Montaner en la categoría «B» (ficción: relato inferior a cuarenta mil palabras) la obra Dainland: Liberar a las víctimas, de Irene Pina Nicula.
En la categoría «C» (no ficción: ensayo de más de cuarenta mil palabras) resulta ganador Intervención estatal y pobreza energética, de Marta Martínez Zorita y Manuel Fernández Ordóñez.
En la categoría «D» (no ficción: artículo o informe de entre diez mil y cuarenta mil palabras) gana El derecho a la libertad personal en el otoño de la vida, de Maria Teresa de la Iglesia Ruiz. Y en la categoría «E» (poesía) ganan ex aequo los poemas Tsunami de libertad, de Bruno José di Grigoli, y Somos libres, de Alfredo Salafranca.
La Fundación agradece la participación y da la enhorabuena a los autores premiados, y se dispone a trabajar en las bases de los II Premios Literarios Carlos Alberto Montaner para el Avance de la Libertad, que se anunciarán en los próximos meses y se fallarán el 30 de junio de 2025.
Los premios honran la memoria de quien fuera Presidente de Honor de la Fundación y uno de los mayores referentes del liberalismo clásico.



