Badajoz, seguida muy de cerca por Alicante, encabeza la octava edición del Índice de Libertad Económica de las Ciudades Españolas (ILECE), que elabora la Fundación.
La ciudad de Badajoz, que el año pasado obtuvo un inesperado cuarto puesto en la clasificación, continúa su excelente desempeño y se encarama en 2025 a la cima del Índice de Libertad Económica de las Ciudades Españolas (ILECE), un proyecto que cumple este año su octava edición consecutiva. El mérito de Badajoz es especialmente destacable porque en este índice hay un puñado de ciudades con muy buen desempeño, como Almería, Santa Cruz de Tenerife, Castellón o, de manera muy destacada, Alicante. Esta ciudad había sido primera en cinco de las siete ediciones anteriores y parecía difícil que pudiera verse superada en 2025. De hecho, sigue muy de cerca el dato espectacular de Badajoz, de la que sólo la separan siete décimas. La ciudad extremeña obtiene una puntuación muy alta en las cuatro áreas que mide el estudio: desempeño macroeconómico general del ayuntamiento y coste del mismo para los vecinos, magnitud y coste de la plantilla municipal, grado de intervencionismo municipal en los servicios a los vecinos, y carga fiscal estrictamente municipal que pesa sobre la población residente en cada ciudad, Badajoz supera a la ciudad líder habitual, Alicante, en las áreas de personal e intervencionismo, pero es ligeramente inferior en las de desempeño macroeconómico —donde Alicante es un año más excelente— y fiscalidad. En este último capítulo, Santa Cruz de Tenerife vuelve a alzarse con la mejor nota, muy probablemente por el peso de su firme contención en el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). En la cola del Índice continúan las tres mismas ciudades de 2024: Tarragona, Barcelona y el farolillo rojo habitual, Marbella —ciudad que sólo en una ocasión de las ocho logró no ser última—. Un año más destaca el mal dato de las dos mayores ciudades del país. El ILECE es ya una influyente foto fija anual de nuestras ciudades.
Alicante lidera en las grandes cifras de coste para el vecino, y Santa Cruz de Tenerife en la carga fiscal municipal.



