El secretario general de la Fundación trazó la conexión entre libertarismo y liberalismo, y denunció la injerencia del régimen ruso en la política occidental.
El pasado 28 de abril, el secretario general de la Fundación, Juan Pina, pronunció una conferencia sobre Liberalismo y libertarismo en el marco del II Foro Kakha Bendukidze celebrado en Tiflis. Hasta la capital georgiana llegaron principalmente miembros del exilio ruso liberal y libertario, e incluso muchos de sus activistas en la clandestinidad, que arriesgaron su seguridad personal para acudir al evento organizado por el Adam Smith Centre, un think tank dirigido por exiliados de ese país. Juan Pina fue el único invitado de Europa Occidental, además de los representantes de la alemana Fundación Naumann, que apoya a los organizadores. En esta segunda edición de la conferencia que se celebra en honor de quien fuera responsable de la liberalización económica de Georgia, se pidió a Juan Pina reflexionar sobre la relación entre liberalismo y libertarismo.
La intervención, traducida al español, está disponible en la web de la Fundación y se ha enviado junto a la edición en papel, en el marco del nuevo suplemento de discursos recientes que, desde el pasado mes de marzo, se ofrece como obsequio a los lectores de la revista AVANCE. Durante su intervención y en el coloquio posterior, el ponente español tarismo, afirmó, es parte de la amplia familia liberal. Debe ser su miembro más radical y exigir al liberalismo que no se acomode al statu quo estatista, al «consenso socialdemócrata», y regrese en cambio a sus orígenes, sea disruptivo y sepa actualizarse al contexto tecnológico y global de nuestro siglo. Pero, sostuvo, el libertarismo no puede socavar las conquistas liberales clásicas aliándose con el populismo de ultraderecha.
Esto, por desgracia, está sucediendo hoy al haber seducido la alt-right a una facción minoritaria de nuestro movimiento. Unir fuerzas con la ultraderecha es igual de contraproducente que hacerlo con la ultraizquierda: ambas son liberticidas, colectivistas y estatistas. Juan Pina defendió un libertarismo razonable y posibilista o un liberalismo más radical o más libertario, diciendo que ambas cosas son en realidad la misma: un necesario punto de encuentro entre estas dos grandes formas de entender el individualismo político.
«El libertarismo forma parte de la gran familia del liberalismo»



