Timbro es el think tank sueco por excelencia, además de ser uno de los más potentes de Escandinavia. Uno de sus proyectos más relevantes en el actual momento que atraviesa Europa es su índice de populismo, iniciado hace unos años. La honda preocupación que existe en la comunidad liberal y libertaria internacional se ha traducido en un gran apoyo de todas las instituciones relevantes al instituto sueco para esta nueva edición del estudio. Además del patrocinio de entidades globales como Atlas Network o la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, junto a la red europea Epicenter, se han sumado también los principales think tanks pro libertad de cada país, y en el caso español la entidad partícipe en la iniciativa es la Fundación para el Avance de la Libertad.
La Fundación se va a encargar de la edición española del estudio sueco y su difusión en nuestro país. También ha correspondido a la Fundación, como a los partners de cada país, revisar la información sobre España, en la que se recogen los partidos de extrema izquierda y de extrema derecha con representación en las instituciones. El estudio, que se apoyará en una potente campaña de publicidad en las redes sociales así como en una campaña de comunicación convencional y relaciones con los medios, llega en un momento crucial, a un mes de la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo, cámara sobre la que se cierne la amenaza de una fuerte involución que podría llevar a la ultraderecha a ser segunda fuerza política si se combinaran los actuales grupos extremistas ID y ECR, mientras, por su parte, el populismo de extrema izquierda continúa muy fuerte en bastantes países del Viejo Continente.
El fuerte apoyo material del régimen del Kremlin a ambos extremos del espectro político, unido al desgaste y la fatiga de las formaciones convencionales, están haciendo que millones de europeos se dejen seducir por los cantos de sirena del populismo, ya venga en su presentación de estética ultraconservadora o en la de decoración socialista. Ambos populismos pretenden socavar el modelo de gobernanza política pluralista, enraizado en la herencia ilustrada del liberalismo clásico. A su defensa se han lanzado al unísono todas las grandes plataformas de think tanks liberales.



